sábado, 31 de marzo de 2012

...mas...


Besábamos el alba a punto de un “nos vemos”,
mas por frases de locos e imprudencias inocentes,
terminamos en un “adiós”
Bon Voyage.

Lata de Hopjes


¡No me mires así Lata! Sí, ya sé que no debería ser tan pesimista, sí, me dijiste que sea fuerte y me aguante la tentación de tus hopjes de caramelo. Ok, ok!  También recuerdo haberte prometido, algo de dinero y ahorros, pero…Ya! No me regañes, deja que me siente a llorar un poco y lamentar mi mala fortuna.  Si no tengo ese sentimiento de vez en cuando, no puedo volver a mi alegría diaria,  a mi risa sincera que tantos problemas me causa, a ese tratar de resolverlo todo sin nada, a comenzar de cero.
Basta! mejor aprende de la lata de hopjes de café, que igualmente acabé pero parece tan tranquila y sin amenazas, quizás porque le quedan algunas migajas.
Lata limpia y ansiosa, te sugiero una tregua, un arreglo, llenarte con mis retazos, con momentos, y monedas desconocidas, con promesas de aventura en mapas nuevos. Y mañana continuar buscando la estrella con la que soñaba. Dejemos al destino nuestra fortuna, y por ahora, te agradecería que me sueltes, solo por un rato, a mi desdicha casual y ganas de nostalgia.

Mi cookie caramelo


Cookie: galletita con chispitas de colores que al morderla me llena el alma de sabor.
Caramelo: cascada de dulzura y cariño que me abriga el corazón al acurrucar su sueño.
Puppi: cachorrita de mis entrañas, ojos de mi ser, vocecita que me encanta.
Splash: Explosión de ternura, sed de aventurar, torbellino de travesuras, belleza sin par.
Lo eres todo, mi princesita, mi reino entero, y un poco más.

¿dónde están mis poemas?


¿Dónde están mis poemas?
¡Escribí tantos!  Palabras que fluían cual corriente llena de piedras, de sabores y hasta peces de colores.
Quizás en el disco duro de alguna computadora vieja, ya obsoleta,  guardada en algún rincón de olvidos, escondida de mi hambre de recuerdos y masoquismo.
Frases ingenuas, que albergaban mi inocencia, quiero encontrar las ilusiones que coqueteaban conmigo… ¿Dónde están mis poemas?