¡No me mires así Lata! Sí, ya sé que no debería ser tan
pesimista, sí, me dijiste que sea fuerte y me aguante la tentación de tus
hopjes de caramelo. Ok, ok! También recuerdo
haberte prometido, algo de dinero y ahorros, pero…Ya! No me regañes, deja que
me siente a llorar un poco y lamentar mi mala fortuna. Si no tengo ese sentimiento de vez en cuando,
no puedo volver a mi alegría diaria, a
mi risa sincera que tantos problemas me causa, a ese tratar de resolverlo todo
sin nada, a comenzar de cero.
Basta! mejor aprende de la lata de hopjes de café, que
igualmente acabé pero parece tan tranquila y sin amenazas, quizás porque le
quedan algunas migajas.
Lata limpia y ansiosa, te sugiero una tregua, un arreglo,
llenarte con mis retazos, con momentos, y monedas desconocidas, con promesas de
aventura en mapas nuevos. Y mañana continuar buscando la estrella con la que
soñaba. Dejemos al destino nuestra fortuna, y por ahora, te agradecería que me
sueltes, solo por un rato, a mi desdicha casual y ganas de nostalgia.
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