sábado, 2 de noviembre de 2013

Lluvia

De regreso a Quito, la lluvia no me parece tan mal. Es más, salir una noche a caminar solo para pensar y disfrutar de ella me entusiasma. Ver calles iluminadas, apresurados rostros de susto o de frío, parejas besándose con toda la cara empapada sin importarles el qué dirán. Mis labios mojados y nadie que me reconozca.  Resulta inevitable dibujar una sonrisa.  Espero llueva esta noche.

No hay comentarios:

Publicar un comentario