sábado, 2 de noviembre de 2013

Noche

¡Qué noche linda! ¡Qué cielo estrellado!
De repente te veo menguante, pido un deseo y todos mis males desaparecen.  Mi casa, de mil luces adornada, con uno que otro blues callejero, da sabor a tiempo que no espera, aunque por un momento este se haya quebrado.  Me embarazo de ilusión a un futuro que deseo saboreando una sonrisa. Y por un segundo, instante eterno de una vida, me pierdo entrelazada en las cobijas de un fuerte viento y una suave brisa.



No hay comentarios:

Publicar un comentario